Testimonio: palabra Namaste E-Mail

Namaste

Esta palabra es un saludo de profundo significado: “veo la divinidad en ti”.

Para mí, el camino de desarrollo espiritual pasa por enfrentar nuestros propios miedos, límites, tristezas, dolores, juicios y condicionamientos para realmente comprender que todos somos parte de Dios. Para poder decir con verdad desde el corazón: “Namaste”.

Y, después del seminario de purificación, he entendido que no puedo pensar que estoy muy cerca del amor y la bondad infinita cuando mi cuerpo físico, el templo de mi alma, es un auténtico basurero de suciedad y parásitos que me impiden mover mi energía de la forma más limpia posible.

Durante años aproveché que Dios me ha dado un cuerpo físico fuerte para no prestarle demasiada atención. Imaginaba que lo que debía cultivar era el interior, la parte energética y espiritual, y la conexión con la gente. Por eso, cuando llegué a la escuela, y no antes, empecé a ser consciente de que, para desarrollar el alma y ayudar a los demás, era necesario un cuerpo completamente sano –no sólo fuerte- porque, sin cuerpo o con un cuerpo enfermo era imposible.

El ritual de Sank Prakshalana siempre me impresiona. La mezcla entre esfuerzo físico, energético y emocional va a partes iguales y siento que libero muchas cosas acumuladas que ya no necesito y que ese nuevo espacio me trae más respeto y conciencia hacia lo que me rodea, hacia lo que soy. En el último seminario que tuvimos de purificación en Vigo –dedicado a esta práctica-, además, este sentimiento de apertura a aceptar lo nuevo se vio incrementado con una meditación por la tarde en un recodo de un río mágico.

La tutora nos pidió que eligiéramos una roca y que meditáramos sintiendo lo que el río nos traía y lo que se llevaba de nosotros. Metida dentro del agua, mirando el curso del río fluyendo hacia mí, con los árboles moviéndose con el viento y el calor del sol a mi espalda, sentí que la naturaleza me estaba regalando una profunda limpieza de mi esencia y de mi alma, mientras el agua me susurraba la senda para alcanzar el destino de mi vida. Ahora, lo que necesito, es no olvidarlo y tener la atención, intención y voluntad de hacerlo cada día de mi existencia y así ser, realmente sin imaginaciones, un canal limpio. Por eso, animo a todo el mundo a participar en un seminario de purificación. Marcará seguro en la vida un antes y un después.

Namaste

Yo

 
< Anterior   Siguiente >
vidasanabanner.jpg

¡Recibe artículos y noticias frescas!
Spain




Code:
Receive HTML?
Search