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RITUAL “DHARME LAKSHANA” POR SRI SUBI LAKSMI DEVI
Toma la posición de vadjrasana, endereza la columna y cierra los ojos. En tu mente desapégate de todas las impresiones externas y sintonízate con tu mundo interior. Siente el ritmo de tu respiración y los latidos de tu corazón en todas las partes de tu cuerpo. Siente tu calor… profundiza en tu mundo interior y piensa:
“Inhalo, que sensación de calma. Exhalo, que sensación más calmada. Inhalo, que sensación tan placentera. Exhalo, que sensación tan placentera. Mi cuerpo está totalmente relajado, se está llenando de energía. Con cada inhalación me lleno de prana y con cada exhalación se difunde a través de todos los canales de mi cuerpo. Yo siento el efecto sanador de esta inhalación en todo mi ser. Mis emociones se han calmado. Estoy en el momento, aquí y ahora. Mi mente está en calma, concentrada y estable. En mi visión interna, dejo atrás mi pasado. En mi mente me dirijo al futuro e imagino que podría pasar en él. Me aferro a mi encarnación, con mi visión interna, veo qué fluida y cambiante es la vida. Estoy transformándome y esto no puede ser alterado, detenido o deshecho. Yo soy el fluir del río a lo largo de toda la vida y estoy consciente de ello. Y en este estado me preparo para realizar este ritual”
Conectándote con los Poderes Superiores canta el sagrado y antiguo mantra, llenándote del Poder Divino e inhalando: “NAMO SOTIDANANDANA PARAM ANANDA SVASTI”. Inhala nuevamente, exhala e inclínate ante la Fuerza Divina, relájate en esta postura y mantente sin inhalar tanto como puedas. Siente la energía sutil entrando en todo tu ser, llenándote y transformándote. Siente cómo tu voluntad aumenta mientras estás luchando con el deseo de inhalar. Muy bien.
Ahora comienza con el calentamiento de la Llama.
Apóyate sobre la rodilla izquierda. Imagina que eres una chispa emergiendo de la llama, inclínate hacia la derecha e inhala. Siente cómo se estira tu lado izquierdo, exhala y retoma la posición inicial. Inhala e inclínate al otro lado. Siente cómo se estira tu lado derecho, exhala. Vuelve a la posición original e inhala, gira a la derecha, siente la columna y exhala. Nuevamente regresa a la posición inicial, gira hacia la izquierda y siente cada vértebra y exhala. Posición inicial, inhala e inclínate al máximo hacia atrás y exhala. Inclínate hacia delante tocando la pierna. Muy bien, suavemente levántate. Cambia la posición de la pierna y haz el mismo calentamiento con la otra pierna. Inhala e inclínate hacia la izquierda, imagina que eres una chispa saliendo de la llama, exhala y vuelve a la posición inicial. Inhala, la llama empieza a quemar finas ramitas, hierba, exhala y retoma la posición inicial. Inhala nuevamente y gira a la izquierda, las ramas más grandes se están empezando a quemar, exhala. Posición inicial e inhala, la llama envuelve toda la hoguera, los grandes trocos de leña empiezan a arder, exhala. Posición inicial una vez más e inhala, las llamas crecen. Exhala, se van. Sólo la ceniza queda de ella. Muy bien. Suavemente levántate y toma la posición de vadjarasana.
Haz la respiración de purificación.
Inhala…, hazlo de nuevo y una última vez. Empieza a hacer el pranayama bhastrika. Concéntrate en el proceso de respiración, endereza la columna y ten presente tu estado interior, siéntelo. Inhala por la nariz y exhala por la boca. Empieza, respira en un ritmo, inhalación y exhalación deben de ser iguales. Siente con cada respiración que el prana está fluyendo en ti y llenando todo tu ser. Bhastrika traducido significa fuelles, siente que tus pulmones trabajan como fuelles, siente cómo se contraen y se expanden, cómo la energía del aura palpita junto con la respiración. Siente cómo se produce la purificación de todo tu cuerpo etérico. Experimentas el estado de ligereza y euforia, gracia e ingravidez. Muy bien. Inhala suave y profundamente, contén la respiración en la inhalación y haz jalabandha y mulabandha. Mantén tu espalda derecha y siente cómo se purifica todo tu cuerpo. Todos los venenos se oxidan y la suciedad sale, tu nivel energético crece. Siente qué fácil es hacer este pranayama y aguantar la respiración. Siente que puedes aguantar cada vez más la respiración. Si es necesario inhalar, levanta la cabeza, pon tu dedo índice y corazón en el entrecejo, cierra el orificio nasal derecho con el pulgar, y respira por el izquierdo. Detén tu respiración en la exhalación y haz tres bandhas, superior, medio e inferior. La bandha del medio es columpiarte con tu estomago y diafragma, cuando sea necesario inhalar puedes levantarte suavemente y hacerlo.
Muy bien, haz la respiración de limpieza. Inhala…, una vez más, y una última vez. Bastita entrena nuestros pulmones muy bien, haciendo que crezcan y aumenten su volumen, y previniendo enfermedades.
Empieza el Ritual Dharme Lakshana “desde el nacimiento a la muerte”. Cuando hagas este ritual, siente cómo cambias, tanto como sea posible, intenta encarnarte en cada estado de la vida, desde el recién nacido, pasando por la madurez y hasta la muerte. Siente la trascendencia que hay en tu vida y la gran necesidad de comprender la verdad durante este pequeño tiempo.
Mentalmente, observa tu cuerpo y toma la posición de alazana, relajamiento completo, siente cómo el bienestar y la paz llenan todo tu cuerpo. Imagina que aún no existes, que tu alma aún no se ha encarnado en la Tierra y no sabes lo que es, ni acerca de tus encarnaciones pasadas, estás en el plano sutil, eres un alma pura, un alma libre, de conciencia individual divina. Pero entonces llega el momento y en el tiempo exacto, te encarnas en el vientre de una mujer.
Experimenta este momento, haz la postura del recién nacido. Flexiona las rodillas, atráelas al pecho y acuéstate hasta que tu cuerpo quede en posición vertical, los pies hacia arriba y los brazos cruzados en el pecho. En tu mente contempla tu cuerpo, sintiendo todos los músculos y manda olas de relajación a los de la espalda y a toda la columna. Imagina que eres un niño pequeño en el vientre de tu madre, no sabes nada del mundo, de la vida, de la Tierra, eres consciencia pura, solo oyes los latidos del corazón de tu madre y el sonido de su sangre. Es cómodo, fácil y conveniente para estar tranquilo, nada te amenaza, no estás preocupado. En poco tiempo, vas a través de toda la evolución de la Tierra, empezando desde lo más pequeño, una célula, hasta ser una persona completa. En el estado fetal tienes agallas en algún momento, aletas, o garras de animal, en otro, pero al final eres el bebé de un hombre. Aquí viene el periodo de tu encarnación Kármica en la Tierra. Siente los flujos planetarios, que vienen en resonancia con tu Karma, tu matriz causal. Es el momento de tu nacimiento, es el karma que te has ganado en tu vida anterior, tu organismo instintivamente siente este flujo que envía ciertas sustancias al vientre de tu madre el cual se contrae y te empuja fuera hacia el mundo. Experimenta el momento del nacimiento, da una voltereta hacia atrás sobre tu cabeza y congela esta postura de reverencia al sol. Toma la gran inhalación de tu vida, siente como se expande por los pulmones y llena tu cuerpo de energía, en este momento te conviertes en un ser independiente de tu madre; tu propio horóscopo se activa. Concentra la atención en el área de Muladhara chacra, el centro motor. Imagina que eres un pequeño niño que comienza a moverse activamente, moviendo tus brazos, piernas, encogiéndote, trepando, caminando a gatas, creces y te desarrollas. Todo es tan interesante a tu alrededor, estiras tus manos intentando agarrar todo. Quieres probar el sabor de todo. Haces tus primeros esfuerzos para caminar. Te caes, te hieres, pero te levantas de nuevo, te vuelves a caer y finalmente aprendes a caminar. Experimentas más y más movimientos, aprendes más y más formas de moverte. Tu cuerpo no crece por días pero lo hace por horas. Te desarrollas y creces; y ni te das cuenta de que has crecido desde bebe hasta ser un niño, de un niño a un adolescente, de adolescente a un joven, hombre o mujer, y empiezas a notar cambios en tu percepción. El tiempo de la libre infancia queda en el pasado y dices hola a tu juventud. Toma la siguiente postura, la de los amantes. Suavemente, apóyate sobre la rodilla izquierda, pon las manos en posición de oración delante del pecho y gira al máximo hacia la derecha. Concentra tu atención en el área de Svadhistana chacra, el centro sexual. En tu mente, aférrate a todo tu cuerpo, siente cada uno de tus músculos. Siente tu columna e imagina que eres un joven. Empiezas a llenarte de una extraña languidez, el mundo entero parece increíble y hermoso para ti. Estás lleno de este loco poder y quieres reconstruir el mundo, viendo como la gente sufre en él, quieres ayudar a todos, quieres cambiar esta vida, … transformarlos, hacer una revolución mundial. El enorme poder que se te ha dado te hace pensar que la vida es un paisaje arco iris. Y no es una sorpresa que los jóvenes miren el mundo a través de unas lentes color de rosa. Sientes este estado dulce y arrebatador. Empiezas a crear, empiezas a no dormir de noche, tu estado completo se expresa a través de la creatividad, y no puede ser olvidado, ni repetido. Pero gradualmente, el tiempo de la juventud loca termina y pasas a la siguiente etapa de tu vida. Lentamente levántate. Pon tu mano izquierda empuñada en la cadera girándote al máximo hacia la derecha, siente toda tu columna, gira el cuerpo, cabeza y mirada, siente cómo cada vértebra de tu cuerpo gira. En tu mente visualízate como un hombre de edad madura, tus motivaciones van ahora a Manipura Chacra porque te has convertido en una persona independiente. Aparece en juego tu propia casa y aquellos cercanos a ti, familia, niños, tu media naranja. Todo el círculo de tus intereses va a cosas sociales: tienes un significado social de existencia, y un acercamiento a cosas materiales. Constantemente piensas qué, cómo y por qué debe hacerse. Sientes el estado de responsabilidad, concentración y armonía en tus actividades. No hay nadie que te cuide y tú tienes que cuidar de aquellos que están cerca de ti… Es así como, en una interminable cadena de sucesos, un periodo más pasa en tu vida y no te das cuenta de que sientes que tu vida está llegando a un callejón sin salida, te sientes decepcionado, y un nuevo estado comienza en tu vida.
Toma la siguiente postura, despedida del mundo. Suavemente, gírate, y mantente mirando al frente con las manos frente al pecho, concentra tu atención en Anahata chacra. Imagina que ya ha pasado más de la mitad de tu vida; tus hijos han crecido y te han dejado; las primeras canas aparecen; estás solo y reflexionas acerca de la existencia y sentido de la vida; piensas, ¿para qué vivo en la Tierra? ¿Por qué pasa todo esto en la Tierra? ¿Por qué todo es así? Sientes que no puedes seguir viviendo más como vivías antes y profundizas acerca del significado de la manifestación humana; te das cuenta que el dinero, política, aceptación social, y todo lo demás es inestable, no constante. Pronto todo esto será destruido, por no hablar de tus relaciones con la gente. Hoy la gente piensa algo sobre ti, mañana algo distinto, y pasado otra cosa más. Su opinión es cambiante como el viento y tú te decepcionas del mundo. Una vez mas piensas, ¿por qué vivo?, ¿cuál es la esencia de mi existencia?... Te sientes vacío por dentro. Comprendes que todo es inestable y consumible en este mundo y ahora una decisión final aparece en tu alma: irte a un monasterio, ir al Ashram. Buscas el entorno en el que tu desarrollo espiritual sea posible, por primera vez en tu vida vas a los peldaños del monasterio y obedeces. Experimenta este momento, pon tu mano derecha en la cadera, une los dedos de la mano izquierda y dobla el brazo, gira lo máximo que puedas a la izquierda, doblando el brazo en el codo, y con los dedos hacia arriba. En tu mente, capta tu cuerpo, siente que tú eres tu columna, siente los músculos que la rodean, los Yoghis dicen que la espalda se cura girándola. Siente cada vértebra girando en tu columna y tu asana enderezándose. Imagina que eres obediente, una persona, que ha venido al monasterio, Ashram, y ha adquirido tres grandes valores: maestro, enseñanzas y una comunidad. El maestro es la única persona existente en la Tierra que te puede decir qué hacer para crecer y desarrollarte. Las enseñanzas llevan una doctrina común: qué es lo que la persona debe hacer para librarse del sufrimiento y finalmente la comunidad da estructura de vida, un horario diario que ayuda Xadani, la practica espiritual para el desarrollo personal. Gracias a estos tres valores creces y te desarrollas. Tienes gran concentración en Vishudha, empiezas a tener interés en todos los tipos de ciencia, conocimiento, quieres entender por qué el mundo es así. ¿Qué causa el sufrimiento en el ser humano?, ¿cómo deberías desarrollarte y crecer?, preguntas miles de cosas a tu Maestro, sientes gratitud hacia él y el preciado favor que te brinda. Tu tiempo pasa en estudio de prácticas, oración, y auto-desarrollo. Creces, te desarrollas, y comprendes la verdad, y por supuesto, todo lo que has adquirido expresa creatividad. Pero no es la misma creatividad que tenías en la juventud, esta creatividad es brillante y constructiva, se basa en el entendimiento de las leyes del cosmos. Es arte objetivo, que se expresa a través de ti como en un flujo. Sientes la plenitud y penetración de este estado. Pero la madurez de tu vida empieza a inclinarse hacia su final. Tus maestros, que estaban contigo en este mundo lo han abandonado. La vida trae nuevas lecciones. Haz la siguiente postura del ermitaño. Suavemente gira y apóyate en la rodilla derecha, une tus manos en frente de tu pecho y gira tu cuerpo tanto como puedas a la izquierda. Visualiza todo tu cuerpo, siente los músculos sosteniendo tu columna, imagina un cuadro: eres una persona que está envejeciendo, te estás quedando solo, tus maestros se han ido de este mundo y no solo sientes pena por separarte de ellos, sino también la responsabilidad que han dejado sobre tus hombros. Entiendes que eres el que debe dar este gran conocimiento al mundo. Lleva tu concentración a Ajna chacra. Sientes gran concentración y propósitos, todo el día escribes tratados y tienes charlas con tus estudiantes, los nuevos discípulos obedientes. Constantemente piensas qué más hacer para repartir el conocimiento, tus sucesores te preguntan sobre temas espirituales de la misma manera que tú lo hacías tiempo atrás. Dedicas todo lo que te queda de vida a esta gran tarea y al mismo tiempo sientes que tus días están contados. No muchos años pasan cuando comprendes que tu vida a llegado a un nuevo estadio de desarrollo espiritual. Ahora debes prepararte para la transición a otro mundo. Haz la siguiente postura, la postura del asceta. Suavemente gírate y toma la posición de padmasana. Pon tus manos en las rodillas uniendo el pulgar y el dedo índice y concéntrate en la coronilla. Imagina que dejas este mundo, te retiras a una celda separada o a una cueva, empiezas tu propio autodesarrollo en el silencio de la cueva. En la frialdad de los muros de piedra sientes tranquilidad, profundidad, paz. Nadie te molesta, nadie esta ahí para recordarte tu personalidad. Te conviertes en pura esencia, empiezas a orar, ayunar, meditar. Eres ya un hombre anciano, tu barba y pelo están cubiertos de blanco, tu mirada aspira a la eternidad. Haces una revisión de toda tu vida, desde el nacimiento hasta su mismo fin. Ves cuantos errores, cuantos momentos sin éxito has experimentado en tu vida. Das totalmente un nuevo significado a todo lo que ocurre en tu interior. Experimentas cosas que harías de otra manera. Tu alma se purifica, la oración está dirigida a la más alta esfera. Con el ayuno, tu cuerpo vital, se purifica de toda las innecesarias y malas energías. Todo tu cuerpo se hace sutil. En el vacío de la información, en las condiciones de pratyahara, los órganos se desconectan de los objetos y sensaciones, y la meditación aparece. Y ves seres del mundo sutil. Con la ayuda de la oración, sintonizas con las altas esferas y empiezas a comunicarte con ángeles, arcángeles, serafines…con los maestros espirituales de la humanidad y entiendes lo rápido que fluyó tu vida y sientes la inevitabilidad y cercanía de la muerte. Experimenta este solemne momento. Suavemente estira tus piernas y toma la posición de alazana, o mejor dicho, zabazala, la postura del muerto. Visualiza todo tu cuerpo, siente cada músculo; imagina que en completa paz y calma te mueves a otro mundo. Tu cuerpo es como ropa vieja que te fue dada por cierto tiempo. Te la quitas y no tienes pena de nada, te quitas todos los andrajos. En un instante, delante de tu pantalla interna, toda tu vida pasa desde el momento del nacimiento hasta la muerte. En el loco caleidoscopio de eventos, tu vida entera pasa en un segundo y en el siguiente instante te desapegas del cuerpo físico. Cuando el espíritu libre no se distrae con nada, morir es tan fácil como dormir. En las aguas negras, como un rayo de luz que se sumerge y su naturaleza ya no puede ser discutida. Siente eso ligeramente y con la oración ve a la esfera superior. Silenciosamente vas al otro mundo y llegas a la eternidad. Aquel que hoy decimos Ku era completamente diferente ayer. Pero nadie sabe quien será en el futuro aquel que hoy llamamos yo. Aquellos que recuerden estas palabras estarán libres en su alma de todos los grilletes.
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