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En Oriente se dice: “En el principio era uno. Se dividió en dos. De dos en tres, y de tres, en el mundo completo” Uno, ese es Dios, la experiencia del nivel nirvánico de la existencia, dividido en el nivel causal en dos partes contrapuestas: negro y blanco, luz y oscuridad, bueno y malo, yin y yang, el significado inicial de lo masculino y lo femenino. En el cuerpo físico, esas dos partes se expresan en dos canales energéticos que fluyen a la derecha y a la izquierda de la columna vertebral. Sus nombres: Ida y Pudgala. La influencia de estos canales se expande en el lado correspondiente del cuerpo humano. En la derecha, el canal Pudgala: motor, acción, actividad, masculino, el que actúa. En la izquierda, el canal Ida: sensorial, sentimientos, pasividad, feminidad, receptividad.
Durante el masaje, la persona tiene que estar boca abajo. Las manos paralelas al cuerpo, los pies estirados y ligeramente separados. Entonces, el sanador adopta una posición confortable y mentalmente se conecta con todas las energías de la tierra y empieza a enviar energía a la parte izquierda de la persona, llenándola de las características femeninas. Después de alimentar de energía la parte izquierda, el masaje continúa en la parte derecha de la espalda, moviendo al otro lado de la columna vertebral las cualidades de la energía de la tierra dando ahora energía masculina. Se masajea hacia el pie derecho y el exceso de energía se mueve fuera desde la derecha.
Durante la sesión, la concentración en las cualidades de ambos canales necesita ser suficientemente intensa y continua. El movimiento de tus manos permitirá a la energía fluir si estás abierto para ello.
La energía de la esencia femenina puede visualizarse como una flor azul, mientras que la esencia masculina es una flor roja. Muy claramente puedes crear el flujo de energía en el cuerpo en forma de figuras y ayudando con palabras que despierten emociones a la persona que está recibiendo el masaje. Al concluir, el sanador armoniza los flujos de energía que fluyen desde la tierra.
El masaje debe durar entre 15 y 20 minutos.
¡Permite que la salud, la felicidad y el amor estén contigo!
Los secretos de muchos misterios orientales te esperan en la siguiente lección, querido alumno. ¡Acude al encuentro!
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