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1. Caballo Trabajador
Comienza el ejercicio de pie y firme. Separa los pies en paralelo, inclínate hacia adelante manteniendo el torso recto hasta apoyar las manos en el suelo, enfrentando los dedos. Respira suave y rítmicamente. Imagina que eres un hermoso caballo, pastando en un prado, recibiendo los rayos púrpura del sol.
El caballo nos entrega la disposición y las buenas aptitudes laborales, cualidades que se reflejan en ti.
2. Cabra Encantadora
Sin cambiar la posición de las piernas, lleva el torso hacia adelante e inclínate hacia atrás, estirando la cabeza. Inhala suave y de manera intermitente. Las piernas siguen paralelas a ras del suelo sobre la punta de los pies. Imagínate que bajas desde la cima de una montaña por su pendiente convertido en una hermosa cabra de patas firmes, pequeños cuernos y tiernos ojos. Siente la elegancia y la gracia artística de los movimientos de la cabra.
3. Mono Ingenioso
Recuéstate con la espalda contra el suelo. Dulcemente estira todo su cuerpo colocando las manos detrás de la cabeza, inhala y de manera sincronizada exhala levantándote hasta quedarte sentado.
Las piernas están paralelas apoyadas en el suelo. Levanta las manos también en paralelo a los lados de la cabeza y comienza a girar de izquierda a derecha, manteniéndote perpendicular al suelo. Cuidadosamente siente cada uno de los movimientos que realices, imagínate un simio de gran tamaño, de fuertes extremidades, mirada expresiva, con un pelaje duro de color negro que salta de rama en rama. Escucha en tu interior los gritos del mono. El mono nos permite sentir dentro el humor, la sociabilidad.
4. Gallo Peleador
Sentado sobre el suelo, junta las plantas de los pies y comienza a inclinarte suavemente intentando tocar los pies con la frente al ritmo de la respiración. Mantén la postura respirando suavemente. Lentamente comienza a erguir la columna y repite el ejercicio. Imagínate un gallo orgulloso, con la cabeza en alto caminando por el pasto tierno. Siente cualidades como la valentía y la decisión.
5. Perro Leal
Sentado sobre el suelo extiende los brazos hacia atrás para sostener el cuerpo. Con los pies pegados al suelo, ligeramente separados, comienza a levantar el tronco con la cabeza laxa hacia atrás. Imagínate un noble can de ojos inteligentes y suave pelaje. Escucha sus ladridos. Regresa a la posición original y siéntate sobre los talones. Relájate y recibe un estado benéfico en la cabeza y el cuello percibiendo un cambio de conciencia hacia la lealtad, la entrega y la abnegación.
6. Jabalí Prudente
Coloca las palmas de las manos sobre el suelo. Apóyate sobre las cuatro extremidades de tal manera que tu cuerpo forme un ángulo agudo. Tu visión interna te permitirá observar a un jabalí de pelo espinoso, pequeños ojos y cuerpo poderoso. Siéntete en línea y armonía con el peligro, con la sensación de tener primero que pensar y después actuar.
7. Rata Astuta
Este es un ejercicio de relajación y descanso. Siéntate sobre los talones y abre las rodillas, estira el cuerpo hacia adelante colocándolo entre las rodillas. Estira los brazos y une las palmas de las manos. La cabeza debe estar ligeramente levantada y la vista concentrada en las manos. La respiración es tranquila, casi imperceptible e intermitente en la exhalación. Expulsa todas las tensiones y mantén un estado de relajación. En una visión interna, imagina ratas o ratones de pequeños ojos y movimientos escurridizos, mientras sientes la rapidez, la agilidad. Trata de percibir estas cualidades de manera más profunda.
8. Toro Fantástico
Manteniendo el equilibrio sobre la punta de ambos pies con los talones unidos, abre las rodillas y coloca las manos sobre éstas. Así, comienza a imaginarte un poderoso toro de color blanco, de cuernos y cuerpo fuertes, de mirada penetrante y tranquila. Siente la paciencia, la discreción y la fuerza.
9. Tigre Emprendedor
Colócate de rodillas y relájate. Pon las palmas en el suelo en forma de puños y descansa la frente sobre ellos. Coloca la imagen del tigre en tu visión interna: la efectividad de su colorida piel, sus movimientos fuertes y plásticos. Imagínate a este animal desplazándose en una cacería. Siente el sonido del viento en esta persecución: rapidez, agilidad, habilidad y el deseo de superación.
10. Liebre Tranquila
Siéntate sobre el suelo, cruza las piernas e inclina el tronco hacia adelante, colocando los codos sobre el suelo. Reposa la cabeza sobre los puños y siente la tranquilidad en esta postura. La respiración es tranquila y uniforme. Imagina una liebre de ojos asustadizos y pequeña cola. Siente su estado.
11. Dragón Etéreo
Siéntate en el suelo con las piernas extendidas. Comienza el ejercicio flexionando la pierna derecha y acercando la rodilla al pecho. Pasa el brazo derecho por debajo y por dentro de la pierna derecha, esforzándote por unir ambas manos en la espalda. Repite con el lado izquierdo. Imagínate un enorme dragón que arroja fuego, de piel áspera y movimientos orgullosos. Siente un estado interno de efectividad, brillo, aspiración a la perfección y generosidad.
12. Serpiente Sabia
Recuéstate sobre el estómago, con una de las manos en la parte posterior de la espalda y estírate hacia atrás. La respiración es tranquila y uniforme. Imagina la figura de la serpiente y percibe la tranquilidad, la sabiduría y lo refinado de sus movimientos.

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