Página de inicio arrow Articulos arrow Arte de las Diosas arrow ¿Soy una mujer? Redescubriendo mi feminidad a través de prácticas individuales
¿Soy una mujer? Redescubriendo mi feminidad a través de prácticas individuales E-Mail

ImageEn los últimos años (difícil decir cuántos) se me había olvidado quien era!!! Teóricamente, por supuesto, está lo suficientemente claro. Yo era una mujer, una madre divorciada, una eterna estudiante, una trabajadora y, la mayoría de las veces, la pareja de alguien. Mi vida estaba llena (o así pensaba yo) de muchas cosas, quizás demasiadas…

Pensé que era feliz, aunque ahora, a posteriori, sería más exacto decir que yo estaba ocupada con emocionantes esfuerzos, que yo había puesto en mi vida para sentirme plena y sobre todo, no estar sola conmigo misma así que, cuando esto sucedió, yo estaba llena de un sentimiento de pérdida, vacío y algunas veces desesperación.
 

Fue mi última relación, la cual me causó mucho dolor, la que me llevó un día a decir en voz alta: “Ya no soy una mujer” Yo soy como un hombre!! Entonces, yo había suplicado a mi amado, muy hogareño, desempleado y encantador “amo de casa” para obtener juntos una solución, porque yo estaba asfixiada. Él me respondió que salir a trabajar y ser el “hombre” de la casa no estaba en sus planes. Había frialdad en sus ojos: no discutimos! Como nadie más podría conseguir pagar las cuentas, yo pensé que no tenía elección: Continué como si no hubiera escuchado mi voz interior gritando por la liberación de mi feminidad. Además, ¿Cómo podría echarlo, y por lo menos, recuperar la libertad de estar en mi propio espacio, ya que el no tenía ni un centavo para sobrevivir? Estaba atrapada!!!! Me encontré frente a un muro de ladrillo….. !!!! Me sentía asfixiada y cautiva en una casa, la cual ya no era un hogar, sino un lugar de esclavos !!!.

Durante años, no conseguía ver una solución, mientras que pasaba por todo mi ser el dolor de verme cada vez más vieja y marchitarme como una hoja a finales de otoño. Había perdido la risa, e incluso la falsa felicidad y optimismo, me dejé llevar, esperando que sucediera un milagro que pudiera liberarme de esta prisión. Con el 'milagro' yo pensaba más en algún tipo de enfermedad, que pudiera resolver el problema… "naturalmente"!

Un milagro, de hecho, ocurrió, pero en lugar de ser una enfermedad mortal, llegó como una escuela espiritual con muchos caminos diferentes de búsqueda. 

A pesar de que había visto en el programa que ofrecían clases para mujeres, durante mucho tiempo no fui, o más bien, para ser honesta, me esforcé lo máximo posible para no ir. ¿Qué podía hacer allí? Yo ya no tenía dieciocho años, y verdaderamente reconectar con mi principio femenino y materializarlo en la vida real, sería un trabajo duro, demasiado profundo, para este dolor increíble que permaneció en mis células e hizo que ni siquiera desease tener un gran espejo en mi casa.  ¿Para ver el que, después de todo? ¿La “YO” femenina? Olvídalo! Eso pasó a la historia…! Además, ya era demasiado tarde, yo era demasiado mayor para este tipo de cosas!
 

No obstante, yo seguí estudiando en la escuela y me dediqué más hacia el desarrollo de mi SER y, naturalmente, de su feminidad real, comencé a sentirme más a gusto con ella: en primer lugar observando más y más como podría ser, poniendo ocasionalmente ropa más femenina, ropa interior y maquillaje… siendo algunas veces divertido y otras veces completamente ridículo…..

Todavía, la semilla no había sido desarraigada e, incluso sin mi ayuda, comenzó a reclamar mi atención, así como su derecho a crecer, a existir, a madurar….

¿Y entonces? ¿Ahora que?

Se trata de un seminario al que yo fui en navidades que, finalmente ocasionó un verdadero impacto en mi.

Allí, junto con las mujeres que participaban en el, me vestí, me maquillé, me peiné, me envolví en pañuelos de colores, meditamos, y realizamos rituales para mujeres…. Y bailamos, bailamos y bailamos, celebrando la feminidad y la sensualidad: disfrutando profundamente de cada momento.  

Por supuesto, no todo era fácil, había veces que huía del encuentro conmigo misma y de mi dolor, cuando me sentía realmente horrible, expuesta y desnuda hasta los huesos, vulnerable, perdida y enojada conmigo misma por permitir que las cosas fueran tan difíciles en mi vida, por permitir esta pérdida, este sacrificio!  

Me costó unos días - hasta bien pasado el final del seminario - para darme cuenta que era precisamente esta ira, junto a la experiencia de la diversión y la suavidad los que en los días del seminario me habían redescubierto mi feminidad, actuando como un fuerte catalizador para el cambio. Los cambios pueden ser imperceptibles, diminutos, y me gusta así: yo llamo, a la mujer escondida profundamente dentro de mi ser, y le digo suavemente que ella puede salir de su clandestinidad y de la cárcel, que no espere ser como una estrella, pero que es bienvenida para ser ella misma, para disfrutar de su cuerpo, su corazón, su plena autonomía, para descubrir su belleza, con paciencia y amabilidad. Le digo que tiene el derecho a reclamar su existencia como mujer en este mundo así como su feminidad, como un ingrediente esencial de su dimensión espiritual.

 

Ya no tenía miedo o lástima por él, le anuncié a mi “marido hogareño” que me iba: y sé con todo mi ser que esto está ocurriendo, porque soy más libre en mi corazón y mi mente.

Ahora espero con interés cualquier iniciativa para las mujeres que la escuela de los dos Maestros Iluminados organice: si con un seminario el daño causado en tantos años ha comenzado a ser curado, con un poco más de esfuerzo, perseverancia y valor, y la ayuda de mis guías espirituales, estoy segura de que puedo finalmente, liberarme de las ataduras de años y años de cautiverio.

Con esto en mente, he recibido con inmensa alegría el anuncio del próximo seminario - esta vez internacional - para las mujeres, que se celebrará en Montenegro a finales de febrero. Ya he cambiado mis planes de trabajo y he comenzado a prepararme para este evento. Sé que estoy sólo a un paso de convertirme en la mujer que debería haber sido siempre, sé que ha llegado el momento de que el "patito feo" se transforme en un cisne capaz de volar. Sé, también, que allí me encontraré con muchas mujeres: algunas que, como yo, están todavía buscando y otras que ya han recuperado su expresión femenina y son ahora, felices y completas tanto espiritual como emocionalmente, han encontrado la pareja que merecen, su ideal…

Después de tantos años yendo de una escuela a otra, también llamadas "escuelas espirituales" sé que ahora sólo tengo que ir a un lugar donde puedo convertirme en “quien soy” y “la que siempre quise ser”. Ya está sucediendo….

 
< Anterior   Siguiente >
vidasanabanner.jpg

¡Recibe artículos y noticias frescas!
Spain




Code:
Receive HTML?
Search